Esta semana ha sido un poco relajada, sin mucho que hacer, apenas exámenes. Uno al final, de géneros literarios el viernes a segunda hora, y bah, qué sencillo, espero poder sacar nota en este, la verdad.
Al salir de clase empieza el fin de semana, y ¿qué me encuentro cuando miro al cielo? Nubes, lluvia, cielo oscuro. Cómo no, ya van dos seguidas, dos fines de semana que intento salir por que no tengo mucho que estudiar y ala, lluvia.
La tarde de ayer no estuvo nada mal, pero que nada mal. Cuando salí de particulares me dispuse a ordenar mi armario, que le prometí a mi madre hace un año de ordenarlo, y al final, lo acabé ordenando ayer...
Me afeité, me duché y fuimos al cine.
Ha sido de los días que más he disfrutado yendo al cine, en serio. Una tarde muy divertida, muy de todo, lo tenía todo.
La película que fuimos a ver fue Los Juegos del Hambre. Estuvimos acompañados por otro grupo, Carmen, Cris, Rocío... Además de nosotros, Fer, Vivi, Marta, Franky, Kike...
Corrimos para comprar la entrada, y bueno, ir 8 personas a comprar entradas no es lo más recomendable, la verdad. Al final pudimos salir de allí sanos y salvos de las miradas asesinas del resto de personas de la cola. Fuimos a comprarle a Franky un paquete de palomitas gigante, y el resto pensamos qué cenar... Acabamos yendo al Telepizza. Y, ¿sabéis lo mejor? Aún faltaba por venir Dani... El muy burro llegó a menos cuarto, y la película empezaba a las 10 en punto...
A cinco minutos de empezar la película ya teníamos las pizzas, y fuimos a la sala. Nos encontramos a Pelu, Álvaro y las chicas en la cola, junto a Dani, que estaban comprando hamburguesas...
Cosa así de a y diez estábamos todos dentro y viendo la peli.
Risas, sobresaltos y sobretodo bromas inundaron nuestras mentes. Estuvo la mar de bien la película.
Al salir estuvimos un rato fuera y nos despedimos.
Llevé a las hermanas a su casa y yo me fui a la mía.
A la mañana siguiente me puse a hacer Historia y Literatura. A la noche fuimos Vivi, Marta y yo a quedar con el grupo, pero uno a uno fueron cayendo y nos acabamos quedando en mi casa viendo otra película.
A las doce y cuarto, cuando la lluvia calaba el alma las acompañe a su casa, acabamos empapados y muertos de frío, o al menos yo, que tuve que hacer el viaje dos veces, uno de ida y otro de vuelta.
Este creo que será una de las últimas entradas que haga hasta que no me encuentre menos saturado de exámenes y de estudios. El blog lleva tiempo hacerlo, y supongo que es tiempo que me quita de estudiar. Eso sí, como tengo muy mala memoria, apuntaré lo que me vaya sucediendo, y en cuanto pueda lo escribiré.
En este blog comentaré lo que me ocurrió, mis salidas, mis opiniones personales y mi trayectoria estudiantil hasta bachiller... Es una pequeña forma de desahogarme y de mostrar al mundo una visión diferente, desde mi punto de vista. Escribiré el día a día de este estudiante bachiller. He dejado de usarla debido a que ya me encuentro bien :) Gracias a todos mis seguidores. Sois lo mejor ♥
domingo, 29 de abril de 2012
martes, 24 de abril de 2012
Ángel sin alas
Y cuando nada malo podría pasar, llegó el fin de semana, la semana iba viento en popa a toda vela. Un viernes normal, nada del otro mundo, muy tranquila la mañana. Incluso llegamos a tener una charla a quinta hora acerca del Titanic. Es más, a última no me esperaba el examen de Inglés de Selectividad.
Total, un día normal, como siempre.
Salí de clases con la esperanza de poder hacer algo este finde, ya que sería uno de los pocos que me quedan antes de recluirme para la Selectividad. Total, comí y me fui a clases particulares.
Ese día estaba la mesa llena, touché, todos estudiando tranquilamente, haciendo deberes, aprendiendo más que nada. Un día la mar de normal la verdad.
Llegué a mi casa contento y cogí el teléfono para llamar a la gente, a ver qué haríamos esta tarde. Nada, todo el mundo tenía planes ya... Yo los podría haber tenido, de no ser por mi padre, que, para no darle un disgusto, no le dije nada de las Becas de la Inmaculada, a las cuales, estaba invitado. Pero bueno, quitando eso... Al ver que no había nadie con quien quedar, me bajé al salón y puse la tele. Qué rollo la programación de la tele. Buah, pongo la MTV Rocks... Escuchando música y pasando apuntes de CTM a limpio me vino la inspiración. Me metí de tal modo en mi mundo, pasando apuntes a limpio y escuchando música que ni me di cuenta de lo rápido que se me pasó la tarde. Cuando me vine a dar cuenta, eran las 8 de la tarde y en la tele sonaba Prayer of the Refugee, mi canción favorita, oh dios, que buena, Sweet Child O'Mine, AFI, ... MTV, ¿qué te ha pasado? ¿Desde cuando pones estas canciones? ¿Qué mosca te ha picado para poner canciones que adoro?
La calma se paró cuando mi hermano entró por la puerta, dando por culo, gritando y estresándome.
A la hora tuve que ir a sacar al perro solo, y, cuando volví, mi padre me echó literalmente del salón, donde yo estaba estudiando...
El fin de semana pasó lentamente, estudiando CTM y amargándome encerrado en mi casa. Hasta llegar la noche del sábado, cuando volví a sentirme como una mierda. Me duché y me puse a ver las posibles carreras a las que llegaría en Málaga: Psicología, Terapia Ocupacional, Podología... son carreras que me llaman la atención.
Pues nada, mi padre seguía insistiendo en que repita, en que consiga una mejor nota y que me quede en Algeciras estudiando...
No quiero, ni podría estar un sólo año más aquí, no quiero, no... Mi sitio no es este, no me siento cómodo estando en una ciudad donde la mejor cosa que puedes hacer es irte por ahí a no hacer nada. Aquí no hay nada de nada. Quiero volar, sentirme libre, abrir mis alas y poder vivir mi vida sin ataduras. Pero no, no puedo, me coartan, me cortan las alas y no puedo volar... Frases como "en casa a las 12" o "no puedes salir" me han marcado durante toda mi adolescencia, y ahora, ahora que puedo intentar ser libre me quieren volver a coartar... ¡No es justo! No lo entiendo, de verdad. No entiendo por qué quieren que me quede aquí. Quiero ser libre, batir mis alas y volar. Volar lejos de aquí. Esta ciudad me trae muy malos recuerdos, y no quiero quedarme aquí. Ojo, no digo que sea una mala ciudad, sólamente que hay ciertos momentos vividos en ella que no quiero recordar, y por desgracia, cuando sigo aquí los recuerdo.
Pero en fin, ese ha sido mi fin de semana. Tranquilo, sin mucho que contar, aburrido más que nada...
Por cierto, ¿recuerdan el chico que lo dejó con su novia? Han vuelto.
Y tras eso, poco más puedo contar. Bueno sí, ayer fui por todo el centro buscando traje para mis becas, y lo encontré, un traje negro precioso. Ahora solo me falta la camisa y la corbata.
Cuando más se intenta huir, más te prohiben vivir. Cuanto más distante quieres estar, más atado te encontrarás. Así me he sentido yo este fin de semana. Coartado, cohibido, sin salida alguna más que la soledad y el aburrimiento de los estudios...
Total, un día normal, como siempre.
Salí de clases con la esperanza de poder hacer algo este finde, ya que sería uno de los pocos que me quedan antes de recluirme para la Selectividad. Total, comí y me fui a clases particulares.
Ese día estaba la mesa llena, touché, todos estudiando tranquilamente, haciendo deberes, aprendiendo más que nada. Un día la mar de normal la verdad.
Llegué a mi casa contento y cogí el teléfono para llamar a la gente, a ver qué haríamos esta tarde. Nada, todo el mundo tenía planes ya... Yo los podría haber tenido, de no ser por mi padre, que, para no darle un disgusto, no le dije nada de las Becas de la Inmaculada, a las cuales, estaba invitado. Pero bueno, quitando eso... Al ver que no había nadie con quien quedar, me bajé al salón y puse la tele. Qué rollo la programación de la tele. Buah, pongo la MTV Rocks... Escuchando música y pasando apuntes de CTM a limpio me vino la inspiración. Me metí de tal modo en mi mundo, pasando apuntes a limpio y escuchando música que ni me di cuenta de lo rápido que se me pasó la tarde. Cuando me vine a dar cuenta, eran las 8 de la tarde y en la tele sonaba Prayer of the Refugee, mi canción favorita, oh dios, que buena, Sweet Child O'Mine, AFI, ... MTV, ¿qué te ha pasado? ¿Desde cuando pones estas canciones? ¿Qué mosca te ha picado para poner canciones que adoro?
La calma se paró cuando mi hermano entró por la puerta, dando por culo, gritando y estresándome.
A la hora tuve que ir a sacar al perro solo, y, cuando volví, mi padre me echó literalmente del salón, donde yo estaba estudiando...
El fin de semana pasó lentamente, estudiando CTM y amargándome encerrado en mi casa. Hasta llegar la noche del sábado, cuando volví a sentirme como una mierda. Me duché y me puse a ver las posibles carreras a las que llegaría en Málaga: Psicología, Terapia Ocupacional, Podología... son carreras que me llaman la atención.
Pues nada, mi padre seguía insistiendo en que repita, en que consiga una mejor nota y que me quede en Algeciras estudiando...
No quiero, ni podría estar un sólo año más aquí, no quiero, no... Mi sitio no es este, no me siento cómodo estando en una ciudad donde la mejor cosa que puedes hacer es irte por ahí a no hacer nada. Aquí no hay nada de nada. Quiero volar, sentirme libre, abrir mis alas y poder vivir mi vida sin ataduras. Pero no, no puedo, me coartan, me cortan las alas y no puedo volar... Frases como "en casa a las 12" o "no puedes salir" me han marcado durante toda mi adolescencia, y ahora, ahora que puedo intentar ser libre me quieren volver a coartar... ¡No es justo! No lo entiendo, de verdad. No entiendo por qué quieren que me quede aquí. Quiero ser libre, batir mis alas y volar. Volar lejos de aquí. Esta ciudad me trae muy malos recuerdos, y no quiero quedarme aquí. Ojo, no digo que sea una mala ciudad, sólamente que hay ciertos momentos vividos en ella que no quiero recordar, y por desgracia, cuando sigo aquí los recuerdo.
Pero en fin, ese ha sido mi fin de semana. Tranquilo, sin mucho que contar, aburrido más que nada...
Por cierto, ¿recuerdan el chico que lo dejó con su novia? Han vuelto.
Y tras eso, poco más puedo contar. Bueno sí, ayer fui por todo el centro buscando traje para mis becas, y lo encontré, un traje negro precioso. Ahora solo me falta la camisa y la corbata.
Cuando más se intenta huir, más te prohiben vivir. Cuanto más distante quieres estar, más atado te encontrarás. Así me he sentido yo este fin de semana. Coartado, cohibido, sin salida alguna más que la soledad y el aburrimiento de los estudios...
jueves, 19 de abril de 2012
Martes de Ciencias, Miércoles de Vagancia Absoluta
Otro día más me levanté, me cepillé los dientes y me vestí, listo para un día de clase.
El martes 17 tenía el examen de Historia, del Franquismo. Me levanté muy cansado por la mañana, y no os cuento lo que me costó concentrarme durante la mañana... Tuvimos la hora de Biología libre, ya que la profesora estaba en Diverciencias. Mejor, una hora libre para poder estudiar Historia...
Llegó la hora de hacer el examen, bien, vale, si, mejor no diré nada acerca del examen, ya que sigo en duda de lo que podré sacar. Lo que sí puedo decir es que la maestra no se aclaraba a la hora de preguntarnos el tema, se liaba y no paraba de cambiar la forma de la pregunta, fue entonces cuando desconecté y me puse a hacer mi examen tranquilo. "¡Un folio!" se escuchaba... "¡Un folio!"... "¡Un folio!"... ¿Tres ya? Mi compañera se hartó de escribir, espero que le haya salido bien.
Salimos del examen unos pocos, cansados de tanto escribir, mientras esperábamos fuera nos pusimos a hablar con compañeras de la otra clase para explicarles lo de las Becas, las invitaciones y demás ...
Llegó la hora de marcharse, fui a mi casa y encendí el móvil. Me conecté y vi un mensaje de Fernando; en el mensaje me preguntaba que si quería ir a Diverciencias esa tarde, ¡perfecto!
Así pues, salí de particular y fui directo a su casa, y a continuación a casa de Franky para que nos llevara en coche.
Una vez en el centro, vimos muchos proyectos: Virus, óvulos, lentejas, juegos, meteoritos, lluvia ácida, sales, un dodecaedro gigante, una tabla periódica tamaño XXL, proyectos químicos sin sentido... En fin, lo típico de todos los años.
Estuvimos horas dando vueltas viendo proyectos y hablando con la gente.
Vimos a la madre de Juanje, que me regaló un jaboncito y me borró de su Lista Negra (¡al fin!).
Llegó la hora de recoger, cientos de maquetas se metían el los stans y aquello cambiaba de forma por completo, sin gente, sólo alumnos con camisetas negras paseando, todo vacío.
Marta y yo fuimos a que nos recogieran, y en fin, ese fue el día de Ciencias...
La mañana siguiente, es decir, ayer, fue el día más extraño de todo el curso. Un día casi totalmente libre, sin hacer nada. A primera hora dando vueltas por el módulo, puesto que la maestra faltaba a primera hora por Diverciencias, subiendo y bajando escaleras a la clase de informática ya que estábamos aburridos y teníamos que confirmar cosas para las Becas.
Y ya ni os cuento la segunda hora, vamos, un cachondeo, Lengua... En serio, ¿esta mujer sabe que nos tiene que preparar para Selectividad? Porque en lo que llevamos de curso apenas nos ha enseñado mucho que digamos... Total, que a mitad de la clase, la delegada se levanta y nos propone elegir el nombre de las bandas... ¡¡Con la maestra delante!! Increible en serio, un segundo de bachillerato escogiendo un nombre por votación mientras ella está sonriendo en clase y divirtiéndose... Sinceramente prefiero dar clases, por que nos arrepentiremos de ello en Selectividad...
Total, media clase gritando nombres, la otra mitad fuera en el pasillo... Esas son nuestras clases de lengua señores, así de animaditas y tan... literarias...
El resto del día fue normal, como siempre, bueno, filosofía fue aburridisimo, como siempre, se me cerraban los párpados cada segundo...
Por la tarde estuve hablando con Vivi por teléfono durante casi una hora. Hablamos de cientos de cosas que nos habían pasado.
También hablé con Borja, pff, está fatal.
Más tarde fuimos a sacar al perro y me contó todo lo que le pasaba, lo habían dejado, él y su novia habían cortado, y él, claro, muy afectado. (Siento no contar detalles de esto, pero es algo privado).
Llegamos a casa y seguimos hablando y comentando. Y hoy igual, toda la mañana hablando del tema. Esta tarde se vendrá conmigo otra vez para sacar al perro y ver si está más tranquilo...
Las cosas vienen y van por motivos, motivos que no sé y que a veces es mejor no saber, las noticias llegan a su ritmo, no es necesario presionarlas. Todo lo que pasa al final se acaba sabiendo, ya sea algo bueno o algo malo. Y es así, hay algo que pone todo en su sitio, y por eso no me preocupo, si algo tiene que ocurrir, ocurrirá.
El martes 17 tenía el examen de Historia, del Franquismo. Me levanté muy cansado por la mañana, y no os cuento lo que me costó concentrarme durante la mañana... Tuvimos la hora de Biología libre, ya que la profesora estaba en Diverciencias. Mejor, una hora libre para poder estudiar Historia...
Llegó la hora de hacer el examen, bien, vale, si, mejor no diré nada acerca del examen, ya que sigo en duda de lo que podré sacar. Lo que sí puedo decir es que la maestra no se aclaraba a la hora de preguntarnos el tema, se liaba y no paraba de cambiar la forma de la pregunta, fue entonces cuando desconecté y me puse a hacer mi examen tranquilo. "¡Un folio!" se escuchaba... "¡Un folio!"... "¡Un folio!"... ¿Tres ya? Mi compañera se hartó de escribir, espero que le haya salido bien.
Salimos del examen unos pocos, cansados de tanto escribir, mientras esperábamos fuera nos pusimos a hablar con compañeras de la otra clase para explicarles lo de las Becas, las invitaciones y demás ...
Llegó la hora de marcharse, fui a mi casa y encendí el móvil. Me conecté y vi un mensaje de Fernando; en el mensaje me preguntaba que si quería ir a Diverciencias esa tarde, ¡perfecto!
Así pues, salí de particular y fui directo a su casa, y a continuación a casa de Franky para que nos llevara en coche.
Una vez en el centro, vimos muchos proyectos: Virus, óvulos, lentejas, juegos, meteoritos, lluvia ácida, sales, un dodecaedro gigante, una tabla periódica tamaño XXL, proyectos químicos sin sentido... En fin, lo típico de todos los años.
Estuvimos horas dando vueltas viendo proyectos y hablando con la gente.
Vimos a la madre de Juanje, que me regaló un jaboncito y me borró de su Lista Negra (¡al fin!).
Llegó la hora de recoger, cientos de maquetas se metían el los stans y aquello cambiaba de forma por completo, sin gente, sólo alumnos con camisetas negras paseando, todo vacío.
Marta y yo fuimos a que nos recogieran, y en fin, ese fue el día de Ciencias...
La mañana siguiente, es decir, ayer, fue el día más extraño de todo el curso. Un día casi totalmente libre, sin hacer nada. A primera hora dando vueltas por el módulo, puesto que la maestra faltaba a primera hora por Diverciencias, subiendo y bajando escaleras a la clase de informática ya que estábamos aburridos y teníamos que confirmar cosas para las Becas.
Y ya ni os cuento la segunda hora, vamos, un cachondeo, Lengua... En serio, ¿esta mujer sabe que nos tiene que preparar para Selectividad? Porque en lo que llevamos de curso apenas nos ha enseñado mucho que digamos... Total, que a mitad de la clase, la delegada se levanta y nos propone elegir el nombre de las bandas... ¡¡Con la maestra delante!! Increible en serio, un segundo de bachillerato escogiendo un nombre por votación mientras ella está sonriendo en clase y divirtiéndose... Sinceramente prefiero dar clases, por que nos arrepentiremos de ello en Selectividad...
Total, media clase gritando nombres, la otra mitad fuera en el pasillo... Esas son nuestras clases de lengua señores, así de animaditas y tan... literarias...
El resto del día fue normal, como siempre, bueno, filosofía fue aburridisimo, como siempre, se me cerraban los párpados cada segundo...
Por la tarde estuve hablando con Vivi por teléfono durante casi una hora. Hablamos de cientos de cosas que nos habían pasado.
También hablé con Borja, pff, está fatal.
Más tarde fuimos a sacar al perro y me contó todo lo que le pasaba, lo habían dejado, él y su novia habían cortado, y él, claro, muy afectado. (Siento no contar detalles de esto, pero es algo privado).
Llegamos a casa y seguimos hablando y comentando. Y hoy igual, toda la mañana hablando del tema. Esta tarde se vendrá conmigo otra vez para sacar al perro y ver si está más tranquilo...
Las cosas vienen y van por motivos, motivos que no sé y que a veces es mejor no saber, las noticias llegan a su ritmo, no es necesario presionarlas. Todo lo que pasa al final se acaba sabiendo, ya sea algo bueno o algo malo. Y es así, hay algo que pone todo en su sitio, y por eso no me preocupo, si algo tiene que ocurrir, ocurrirá.
domingo, 15 de abril de 2012
Viernes de desamor, Sábado de ilusión
Y llegó el amado viernes, qué ganas, eran las 7 y media de la mañana y se despertaba mi hermano, vi la hora y me reí, mi clase ese día se iba de excursión a Cádiz por el aniversario del bicentenario de la Pepa, la Constitución de Cádiz de 1812. Me levanté aún así, temprano, sobre las 10 y media o cosa así y desayuné.
Me eché un rato en el sofá y me puse después a continuar con las actividades de Historia, que ya me quedaban poquitas. Me tiré toda la mañana haciendo historia y por la tarde me fui a particular, y al salir, continué haciendo historia, 75, 76, 77,... Eran alrededor de las ocho y media de la tarde cuando me fui a casa de Vivi y Marta, me sorprendió ver a Mauro y Chanty allí.
Salimos y Mauro dio una vuelta solo mientras nosotros íbamos camino a la casa de Juanje.
Una vez allí nos encontramos a Franky y Fer viendo videos en internet. Estuvimos allí un buen rato, esperando a Doña, que como siempre, llega tarde...
Una de las chicas estaba muy mal, realmente se la notaba deprimida. Un pequeño grupo nos quedamos con ella mientras el resto de chicos se quedó arriba, en la buhardilla de Juanje. Intentamos consolarla como podíamos, animándola, ayudándola, estando con ella. Estaba destrozada, nos contó lo sucedido y Fer y yo intentamos apoyarla en todo lo que podíamos.
Fuimos a la escalera, al sofá y de vuelta a la escalera, para tener un poco de intimidad, ella estaba destrozada, decaida, sin ganas de casi nada.
Un rato más tarde, cuando los ánimos parecian estar no tan mal, decidimos subir con el resto del grupo. Serían alrededor de las diez de la noche. Fer dijo de ir a cenar, así que le dimos el dinero y fue a comprar bocadillos. Mientras tanto, el resto nos quedamos arriba.
Cada uno a su bola, hablando, riendo o dormitando, pero cuando llegó Fernando, todos fuimos al ataque, ¡comida! Nos sentamos en una pequeña mesa que tiene Juanje en su cuarto y allí comimos todos.
El resto de la noche se pasó tranquila, nos pusimos a jugar, riendo y casi gritando, mientras la pequeña Marta dormitaba como podía en el sillón.
Al acabar la noche, todos fuimos a nuestras casas.
Al día siguiente, me levanté muy temprano, porque había quedado con Rodri y Fer para ir en bicis a las Pantallas. El tiempo no nos acompañaba mucho, pero decidimos ir igualmente. Llegamos hasta las Pantallas, agotados por la cuesta mortal, un poco mojados por la lluvia y helados por el frío viento.
La bajada fue lo mejor; el aire frío chocándote en la cara, sintiendo la velocidad en las curvas mientras intentas esquivar grietas y baches y teniendo la precaución de que no venga ningún coche.
Al llegar abajo, Rodri nos esperaba a Fer y a mi. Continuamos nuestra travesía recorriendo el paseo de Getares y el Centenario. Allí descansamos un poco tumbados en un banco improvisado de allí. Al salir nos dimos cuenta de que mi bici tenía un pinchazo... normal que me costara tanto subir la cuesta, ¡casi me mato!
En casa de Rodri intentamos arreglar el pinchazo, pero no había pegamento. Así que decidimos tocar un rato.
Sería cosa así de la una cuando me metí en la ducha y me preparé, esa noche habría un cumpleaños. Me enteré esa misma mañana.
Casi una hora entera llamando a la gente por teléfono para preguntar horarios y lugares. Lluvia, la causante de nuestras dudas acerca del lugar. Tuvimos muchos problemas para llegar a un acuerdo de dónde celebrar el cumpleaños, pero acabamos haciéndolo en casa de Doña, y así fue.
Por la tarde acabé las 100 actividades de historia, con sus cuatro esquemas y demás. 20 folios de duro trabajo y tiempo perdido que en la siguiente hora de historia entregaré a la maestra, en fin, serían las 8 cuando salí a casa de Violeta y Marta.
Ellas aún se estaban preparando, bueno, daba igual, había tiempo... Maldita la vez que lo dije, casi una hora después salimos, bueno, la fiesta era a las nueve, eran las nueve menos cinco y Franky me había llamado desesperado ya dos veces. En fin, conseguimos salir, ahora tocaba ir a recoger a Juanje... desesperado, con la lengua fuera íbamos. Al entrar en su casa un maravilloso olor nos condujo a su cocina. ¡Era pizza! Nos dio un pedazo y comimos la famosa pizza de Juanje, y ya te digo si era famosa.
Salimos de su casa y nos dirigimos a casa de Doña, allí ya estaba todo el mundo, normal, saludamos y nos sentamos, hablamos, reímos, discutimos sobre política y ¿religión?
Oh, que noche más buena, santo cielo, Franky por los suelos gritando ser Ralph, Dani y Enrique en el ordenador jugando, el resto del grupo en un cuarto oscuro gritando y riendo a más no poder, otra parte fuera pasando frío, encerrados.
Son así, las fiestas en casa de Doña siempre acaban bien. A Enrique se le dio su regalo de cumpleaños, y, minutos más tarde tuvimos que irnos el resto del grupo. Era ya un poquito tarde.
Esta vez si, puedo decir que este finde ha sido genial, me he reido, he disfrutado, he hecho deporte, cosa que no hacía desde hace mucho tiempo,... me lo he pasado realmente bien. Espero que me queden fines de semana como este antes de Selectividad, la verdad, es que se agradecen, y mucho.
Me eché un rato en el sofá y me puse después a continuar con las actividades de Historia, que ya me quedaban poquitas. Me tiré toda la mañana haciendo historia y por la tarde me fui a particular, y al salir, continué haciendo historia, 75, 76, 77,... Eran alrededor de las ocho y media de la tarde cuando me fui a casa de Vivi y Marta, me sorprendió ver a Mauro y Chanty allí.
Salimos y Mauro dio una vuelta solo mientras nosotros íbamos camino a la casa de Juanje.
Una vez allí nos encontramos a Franky y Fer viendo videos en internet. Estuvimos allí un buen rato, esperando a Doña, que como siempre, llega tarde...
Una de las chicas estaba muy mal, realmente se la notaba deprimida. Un pequeño grupo nos quedamos con ella mientras el resto de chicos se quedó arriba, en la buhardilla de Juanje. Intentamos consolarla como podíamos, animándola, ayudándola, estando con ella. Estaba destrozada, nos contó lo sucedido y Fer y yo intentamos apoyarla en todo lo que podíamos.
Fuimos a la escalera, al sofá y de vuelta a la escalera, para tener un poco de intimidad, ella estaba destrozada, decaida, sin ganas de casi nada.
Un rato más tarde, cuando los ánimos parecian estar no tan mal, decidimos subir con el resto del grupo. Serían alrededor de las diez de la noche. Fer dijo de ir a cenar, así que le dimos el dinero y fue a comprar bocadillos. Mientras tanto, el resto nos quedamos arriba.
Cada uno a su bola, hablando, riendo o dormitando, pero cuando llegó Fernando, todos fuimos al ataque, ¡comida! Nos sentamos en una pequeña mesa que tiene Juanje en su cuarto y allí comimos todos.
El resto de la noche se pasó tranquila, nos pusimos a jugar, riendo y casi gritando, mientras la pequeña Marta dormitaba como podía en el sillón.
Al acabar la noche, todos fuimos a nuestras casas.
Al día siguiente, me levanté muy temprano, porque había quedado con Rodri y Fer para ir en bicis a las Pantallas. El tiempo no nos acompañaba mucho, pero decidimos ir igualmente. Llegamos hasta las Pantallas, agotados por la cuesta mortal, un poco mojados por la lluvia y helados por el frío viento.
La bajada fue lo mejor; el aire frío chocándote en la cara, sintiendo la velocidad en las curvas mientras intentas esquivar grietas y baches y teniendo la precaución de que no venga ningún coche.
Al llegar abajo, Rodri nos esperaba a Fer y a mi. Continuamos nuestra travesía recorriendo el paseo de Getares y el Centenario. Allí descansamos un poco tumbados en un banco improvisado de allí. Al salir nos dimos cuenta de que mi bici tenía un pinchazo... normal que me costara tanto subir la cuesta, ¡casi me mato!
En casa de Rodri intentamos arreglar el pinchazo, pero no había pegamento. Así que decidimos tocar un rato.
Sería cosa así de la una cuando me metí en la ducha y me preparé, esa noche habría un cumpleaños. Me enteré esa misma mañana.
Casi una hora entera llamando a la gente por teléfono para preguntar horarios y lugares. Lluvia, la causante de nuestras dudas acerca del lugar. Tuvimos muchos problemas para llegar a un acuerdo de dónde celebrar el cumpleaños, pero acabamos haciéndolo en casa de Doña, y así fue.
Por la tarde acabé las 100 actividades de historia, con sus cuatro esquemas y demás. 20 folios de duro trabajo y tiempo perdido que en la siguiente hora de historia entregaré a la maestra, en fin, serían las 8 cuando salí a casa de Violeta y Marta.
Ellas aún se estaban preparando, bueno, daba igual, había tiempo... Maldita la vez que lo dije, casi una hora después salimos, bueno, la fiesta era a las nueve, eran las nueve menos cinco y Franky me había llamado desesperado ya dos veces. En fin, conseguimos salir, ahora tocaba ir a recoger a Juanje... desesperado, con la lengua fuera íbamos. Al entrar en su casa un maravilloso olor nos condujo a su cocina. ¡Era pizza! Nos dio un pedazo y comimos la famosa pizza de Juanje, y ya te digo si era famosa.
Salimos de su casa y nos dirigimos a casa de Doña, allí ya estaba todo el mundo, normal, saludamos y nos sentamos, hablamos, reímos, discutimos sobre política y ¿religión?
Oh, que noche más buena, santo cielo, Franky por los suelos gritando ser Ralph, Dani y Enrique en el ordenador jugando, el resto del grupo en un cuarto oscuro gritando y riendo a más no poder, otra parte fuera pasando frío, encerrados.
Son así, las fiestas en casa de Doña siempre acaban bien. A Enrique se le dio su regalo de cumpleaños, y, minutos más tarde tuvimos que irnos el resto del grupo. Era ya un poquito tarde.
Esta vez si, puedo decir que este finde ha sido genial, me he reido, he disfrutado, he hecho deporte, cosa que no hacía desde hace mucho tiempo,... me lo he pasado realmente bien. Espero que me queden fines de semana como este antes de Selectividad, la verdad, es que se agradecen, y mucho.
miércoles, 11 de abril de 2012
Principio del fin
Hmmm, 11 de abril, dos meses para el calvario de la Selectividad, en duda pongo que pueda pasar limpio, y en el caso de pasar, dudo sacar nota.
Desde inicios de bachillerato he estado diciendo que quiero irme a Málaga a vivir, me encanta esa ciudad, pero a día de hoy, y después de haber salido de un par de exámenes duros, Biología y Química, cada vez veo más lejos ir este año... Espero equivocarme...
Estos días han sido algo extraños, no hay deberes, pero sin embargo si hay mucho estudio. La mañana del lunes fue tranquila, nada fuera de lo normal, Biología, Mates, Química, CTM y Filosofía, y a última hora examen del librito "El viejo que leía novelas de amor", qué cachondeo son esas clases, cada vez lo tengo más claro. La maestra se retrasa, hacemos un examen tipo test, tenía a un invidente sentado delante mía y, para colmo, la media hora restante tras hacer el examen fue de cachondeo, mientras reíamos, hablábamos y gritábamos, la maestra sonreía en su silla, sin hacer ni decir nada.
Esa tarde, cuando acabé de comer, con el último bocado me puse con biología, ciclo de Krebs, glucolisis, fase oscura de la fotosíntesis, qué rollo. Horas y horas de estudio, no tuve tiempo para nada, me acosté muy tarde, tuve pánico no saber qué examen iría a poner la maestra.
Primera hora del martes 10 de abril, Matemáticas, a medida que iban pasando los minutos y la maestra explicaba más y más los vectores, se podía ver como más y más gente sacaba el libro de Biología o los apuntes. 9 de la mañana, 15 minutos para el examen, empezaban los sudores, las palpitaciones y las preguntas absurdas.
Llegó la hora, el timbre sonó, la maestra entró, los de Física se fueron y nos quedamos delante del peligro. El examen de Biología. Eran las 9 y cuarto y comenzaba el examen, delante nuestra teníamos un folio con 6 preguntas y una hora de sufrimiento. Iban pasando uno a uno, rápidamente los minutos; faltando diez minutos te das cuenta de que te faltan dos preguntas y que te va a doler la mano, pero tienes que meter una marcha más.
¡RING! El timbre, vamos joder, media pregunta, Elena que se va, tu que empiezas lentamente a levantarte, Elena que se quiere ir, tu que vas escribiendo por el camino con una letra ilegible. Entregas el examen y empiezan las comparaciones, y dudas, y comentarios, y dudas, y ¡JODER!
Se acabó, finito, el examen ha acabado, y ¿qué toca ahora? Ah si, Química, repasemos...
Se acabó el día con Religión, y como era de esperar, el profesor se retrasó. Vino con la escusa de ver una buena peli, y la verdad está bien ver a última hora "La pasión de Cristo", pero joder, en español, ¿tanto costaba ver una peli con audio castellano? La vimos en arameo o yo qué sé qué idioma era, la cosa es que tuvimos que leer los subtítulos.
Una vez en mi casa estuve practicando química, ya que hoy era el examen. Pero antes de ponerme a estudiar llamé a Sergio, que era su cumpleaños, cumplía 18, lo llamé, le felicité y estuvimos hablando.
Tras eso me puse a estudiar química, practicar problemas y ver teoría. A la tarde, Sergio me acompañó y sacamos al perro, esta vez por un paseo más largo de lo normal; queríamos ver la planta petrolífera que han puesto en el mar...
11 de abril, día de hoy, tras pasar el examen de química y quedarme relajado, el resto de la mañana ha sido un poco más light. No hay mucho que contar la verdad, ah sí, bueno, una cosita, quizá mi clase el viernes se vaya a Cádiz para ver la Pepa, hoy en Biología nos lo han comentado, y bueno, a mi la verdad no se me apetece ir mucho, quizá después me arrepienta, pero es que me hace falta dormir. Llevo semanas despertándome temprano, y si el sábado por la mañana me quiero ir con Rodri y con Carmelo a las Pantallas con las bicis, tengo que dormir el viernes.
De verdad, estos tres últimos días han sido muy duros, tardes enteras estudiando y noches casi sin dormir, cada vez me voy dando cuenta de la transparencia de las cosas, y me alegro, la gente empieza a volver a su rumbo, y es lo que quiero, tu por tu camino, yo por el mío. Quiero estar bien y sentirme bien. Quiero que mis allegados lo estén también y para ello, paso de mal rollo.
Qué ganas tengo de acabar, en serio, lo habremos oído muchas veces, pero esto es demasiado duro, quiero que se acabe cuanto antes para poder disfrutar de un buen verano...
Desde inicios de bachillerato he estado diciendo que quiero irme a Málaga a vivir, me encanta esa ciudad, pero a día de hoy, y después de haber salido de un par de exámenes duros, Biología y Química, cada vez veo más lejos ir este año... Espero equivocarme...
Estos días han sido algo extraños, no hay deberes, pero sin embargo si hay mucho estudio. La mañana del lunes fue tranquila, nada fuera de lo normal, Biología, Mates, Química, CTM y Filosofía, y a última hora examen del librito "El viejo que leía novelas de amor", qué cachondeo son esas clases, cada vez lo tengo más claro. La maestra se retrasa, hacemos un examen tipo test, tenía a un invidente sentado delante mía y, para colmo, la media hora restante tras hacer el examen fue de cachondeo, mientras reíamos, hablábamos y gritábamos, la maestra sonreía en su silla, sin hacer ni decir nada.
Esa tarde, cuando acabé de comer, con el último bocado me puse con biología, ciclo de Krebs, glucolisis, fase oscura de la fotosíntesis, qué rollo. Horas y horas de estudio, no tuve tiempo para nada, me acosté muy tarde, tuve pánico no saber qué examen iría a poner la maestra.
Primera hora del martes 10 de abril, Matemáticas, a medida que iban pasando los minutos y la maestra explicaba más y más los vectores, se podía ver como más y más gente sacaba el libro de Biología o los apuntes. 9 de la mañana, 15 minutos para el examen, empezaban los sudores, las palpitaciones y las preguntas absurdas.
Llegó la hora, el timbre sonó, la maestra entró, los de Física se fueron y nos quedamos delante del peligro. El examen de Biología. Eran las 9 y cuarto y comenzaba el examen, delante nuestra teníamos un folio con 6 preguntas y una hora de sufrimiento. Iban pasando uno a uno, rápidamente los minutos; faltando diez minutos te das cuenta de que te faltan dos preguntas y que te va a doler la mano, pero tienes que meter una marcha más.
¡RING! El timbre, vamos joder, media pregunta, Elena que se va, tu que empiezas lentamente a levantarte, Elena que se quiere ir, tu que vas escribiendo por el camino con una letra ilegible. Entregas el examen y empiezan las comparaciones, y dudas, y comentarios, y dudas, y ¡JODER!
Se acabó, finito, el examen ha acabado, y ¿qué toca ahora? Ah si, Química, repasemos...
Se acabó el día con Religión, y como era de esperar, el profesor se retrasó. Vino con la escusa de ver una buena peli, y la verdad está bien ver a última hora "La pasión de Cristo", pero joder, en español, ¿tanto costaba ver una peli con audio castellano? La vimos en arameo o yo qué sé qué idioma era, la cosa es que tuvimos que leer los subtítulos.
Una vez en mi casa estuve practicando química, ya que hoy era el examen. Pero antes de ponerme a estudiar llamé a Sergio, que era su cumpleaños, cumplía 18, lo llamé, le felicité y estuvimos hablando.
Tras eso me puse a estudiar química, practicar problemas y ver teoría. A la tarde, Sergio me acompañó y sacamos al perro, esta vez por un paseo más largo de lo normal; queríamos ver la planta petrolífera que han puesto en el mar...
11 de abril, día de hoy, tras pasar el examen de química y quedarme relajado, el resto de la mañana ha sido un poco más light. No hay mucho que contar la verdad, ah sí, bueno, una cosita, quizá mi clase el viernes se vaya a Cádiz para ver la Pepa, hoy en Biología nos lo han comentado, y bueno, a mi la verdad no se me apetece ir mucho, quizá después me arrepienta, pero es que me hace falta dormir. Llevo semanas despertándome temprano, y si el sábado por la mañana me quiero ir con Rodri y con Carmelo a las Pantallas con las bicis, tengo que dormir el viernes.
De verdad, estos tres últimos días han sido muy duros, tardes enteras estudiando y noches casi sin dormir, cada vez me voy dando cuenta de la transparencia de las cosas, y me alegro, la gente empieza a volver a su rumbo, y es lo que quiero, tu por tu camino, yo por el mío. Quiero estar bien y sentirme bien. Quiero que mis allegados lo estén también y para ello, paso de mal rollo.
Qué ganas tengo de acabar, en serio, lo habremos oído muchas veces, pero esto es demasiado duro, quiero que se acabe cuanto antes para poder disfrutar de un buen verano...
sábado, 7 de abril de 2012
Días de cine
Allí me encontraba yo. Esa noche de viernes con mi nuevo grupo: Vivi, Marta, Fer, Dani, Doña, Juanje, Franky y Enrique.
Esa noche lluviosa, cargada de risas, juegos y, sobretodo, móviles. Dios santo, nos invadían como fieras abobinables, los usábamos todos, sin excepción. No nos preocupaba que estuviésemos todos juntos, hablando, no, daba igual, nos invadía por dentro la necesidad de usarlos. Internet, chats, mensajitos, daba igual que estuviésemos sentado al lado, nos enviábamos un Whatsapp o usábamos Twitter indiscriminadamente.
Noche de viernes, cine, bocadillos, tus colegas. ¿Qué más se puede pedir? Creo que nada. En todos los días de la semana, creo que esa noche ha sido de las mejores que he pasado. Rodeados de un grupo que conocí hace poco más de un mes, y todo ello derivado de las Becas de Fernando.
Y es que tras esa noche de celebración conocí al que ahora está siendo mi grupo:
Vivi y Marta, mis mejores amigas desde hace más de cuatro años.
Fer, uno de mis mayores amigos, también de hace cuatro años.
Dani, mi compañero de clase y gran amigo.
Doña, un joven luchador, tímido, pero de gran carisma.
Juanje, fabuloso donde los haya, amable y servicial caballero.
Franky, mi loco aventurero, muy inteligente y muy buen chaval.
Enrique, aficionado a revivir momentos de juegos épicos, un hombre colosal.
Allí estábamos todos, viendo una peli, comiendo bocadillos y riéndonos a más no poder, oyendo como llovía o como Franky se levantaba de vez en cuando para hacer ruidos en el porche, o viendo irse cada dos por tres a Dani...
En fin, esa noche tiene mucho que contar, muchos detalles que explicar, detalles personales, anécdotas y demás. Algo que se quedará sin duda en los recuerdos de los que estábamos allí.
Al día siguiente, me disponía a estudiar, hacer actividades y un sinfín de cosas, empecé estudiando y acabé leyendo. "El viejo que leía novelas de amor", libro que, personalmente, no me gustó nada, es corto, sí, pero poco intenso para mi gusto... Donde se ponga una novela de misterio, ogh...
A la tarde me fui a casa de Vivi y Marta, y nos dirigimos al cine. Franky y Fer ya estaban en cola cuando llegamos, y más tarde llegó Juanje. Entramos a la sala y ¿cuál fue nuestra sorpresa? ¡Jorge! Un viejo amigo nuestro estaba allí, era otro, estaba muy cambiado, era...diferente, mucho más delgado. Nos alegramos mucho al verle.
La sesión nos pareció intensa y llena de sobresaltos, sobretodo para Juanje que botó de miedo. La película estuvo bastante bien, a mi no me disgustó mucho, la verdad. A la noche ya, cenamos y nos recogimos.
Camino a casa, Marta, Vivi y yo, comentamos la película y lo que nos había parecido la tarde. Esa noche, a la luz de la Luna, nos quedamos hablando Violeta y yo durante un rato muy grande. Hablando de muchísimos temas, amor, futuro, amistad... Me encanta hablar con ella, es tan... tan... tan diferente, es algo increíble hablar con esa chica. Te cautiva sólo hablarte.
Días de cine en los que realmente no te interesa la película, sino la compañía, la amistad y los lazos que se crean con un grupo nuevo, un grupo diferente, un grupo especial.
Esa noche lluviosa, cargada de risas, juegos y, sobretodo, móviles. Dios santo, nos invadían como fieras abobinables, los usábamos todos, sin excepción. No nos preocupaba que estuviésemos todos juntos, hablando, no, daba igual, nos invadía por dentro la necesidad de usarlos. Internet, chats, mensajitos, daba igual que estuviésemos sentado al lado, nos enviábamos un Whatsapp o usábamos Twitter indiscriminadamente.
Noche de viernes, cine, bocadillos, tus colegas. ¿Qué más se puede pedir? Creo que nada. En todos los días de la semana, creo que esa noche ha sido de las mejores que he pasado. Rodeados de un grupo que conocí hace poco más de un mes, y todo ello derivado de las Becas de Fernando.
Y es que tras esa noche de celebración conocí al que ahora está siendo mi grupo:
Vivi y Marta, mis mejores amigas desde hace más de cuatro años.
Fer, uno de mis mayores amigos, también de hace cuatro años.
Dani, mi compañero de clase y gran amigo.
Doña, un joven luchador, tímido, pero de gran carisma.
Juanje, fabuloso donde los haya, amable y servicial caballero.
Franky, mi loco aventurero, muy inteligente y muy buen chaval.
Enrique, aficionado a revivir momentos de juegos épicos, un hombre colosal.
Allí estábamos todos, viendo una peli, comiendo bocadillos y riéndonos a más no poder, oyendo como llovía o como Franky se levantaba de vez en cuando para hacer ruidos en el porche, o viendo irse cada dos por tres a Dani...
En fin, esa noche tiene mucho que contar, muchos detalles que explicar, detalles personales, anécdotas y demás. Algo que se quedará sin duda en los recuerdos de los que estábamos allí.
Al día siguiente, me disponía a estudiar, hacer actividades y un sinfín de cosas, empecé estudiando y acabé leyendo. "El viejo que leía novelas de amor", libro que, personalmente, no me gustó nada, es corto, sí, pero poco intenso para mi gusto... Donde se ponga una novela de misterio, ogh...
A la tarde me fui a casa de Vivi y Marta, y nos dirigimos al cine. Franky y Fer ya estaban en cola cuando llegamos, y más tarde llegó Juanje. Entramos a la sala y ¿cuál fue nuestra sorpresa? ¡Jorge! Un viejo amigo nuestro estaba allí, era otro, estaba muy cambiado, era...diferente, mucho más delgado. Nos alegramos mucho al verle.
La sesión nos pareció intensa y llena de sobresaltos, sobretodo para Juanje que botó de miedo. La película estuvo bastante bien, a mi no me disgustó mucho, la verdad. A la noche ya, cenamos y nos recogimos.
Camino a casa, Marta, Vivi y yo, comentamos la película y lo que nos había parecido la tarde. Esa noche, a la luz de la Luna, nos quedamos hablando Violeta y yo durante un rato muy grande. Hablando de muchísimos temas, amor, futuro, amistad... Me encanta hablar con ella, es tan... tan... tan diferente, es algo increíble hablar con esa chica. Te cautiva sólo hablarte.
Días de cine en los que realmente no te interesa la película, sino la compañía, la amistad y los lazos que se crean con un grupo nuevo, un grupo diferente, un grupo especial.
jueves, 5 de abril de 2012
Lluvia
Esas gotas de agua que ves caer en tu ventana. Ese sentimiento de pesadumbre cuando caminas por la calle y ves agua caer del cielo. ¿Magia?
Cuatro gotas te arruinan la tarde. Bien preciado por muchos y odiado por otros. Llueve. Deja de llover. Llueve. Deja de llover. Y así sucesivamente desde los inicios de los tiempo. Un altibajo de sensaciones que se dejan entrever en tu mirada.
En la calle, junto a ti, empieza a llover, corremos desorientados en busca de un refugio donde no mojarnos, y lo encontramos, es un portal abierto que nos sirve de cobijo. "Cierra los ojos" le dije. Le limpié la gotita que le bajaba levemente por el párpado. "Cierra los ojos" me dijo. Mi dio un beso en la mejilla agradeciéndome el hecho.
Cesó la lluvia, andamos hacia su casa. Desperté. Era todo un sueño, tsé, cuántas cosas para un sueño...
Esa mañana me vestí y fui a clases particulares. Terminé de hacer la tarea y fui para casa.
Horas después había hecho varias actividades de Historia que tenía que hacer, así que decidí salir un rato, después antes de comer y despejarme un rato.
Me quedé en un parquecito que hay cerca de mi casa, no muy lejos y me puse a pensar...
¿Y si...? No no no no no. Está claro que la gente cambia, fijáos en vuestros allegados, nadie puede permanecer siempre igual, nadie... Me di cuenta viendo fotos antiguas que tenía en el móvil de personas que habían pasado por mi vida y que ya no estaban, no por nada, sino porque habían dejado de ser amigos.
No quería ponerme melancólico, ni mal, así que decidí irme de ahí y volver a casa, que era hora de comer.
Después de comer me fui a casa de Vivi y Marta, allí estaba Chantal, qué guay, hacía 2 meses que no la veía, qué alegría me dio :)
Fuimos a comprar un pastel para prepararlo. Una vez en la cocina me tocó a mí ponerme en los fogones y hacer un rico pastel de galleta :)
Qué rico estaba, nos lo comimos muy a gusto, mientras jugábamos a la play y nos reíamos.
Esa tarde fui algo atípica, no sé, me encontraba desplazado, apartado del lugar...
Más tarde me fui a sacar al perro con Rodri y Carmelo.
Me acosté tempranito y caí rendido de sueño.
Me he dado cuenta de que las noticias no vienen solas, muchas veces, a lo largo del día recibimos noticias que no queremos oír, noticias que duelen, noticias que te ahogan, como la lluvia... Noticias cargadas de malestar, de sentimientos, ¡eso es! Sentimientos que afloran y que te dañan desde dentro.
Como la lluvia, en mi afloró un sentimiento a lo largo de ese día que pocas veces había sentido antes. No sé, quizá necesite apoyo moral. Necesito a alguien con quien estar...
Cuatro gotas te arruinan la tarde. Bien preciado por muchos y odiado por otros. Llueve. Deja de llover. Llueve. Deja de llover. Y así sucesivamente desde los inicios de los tiempo. Un altibajo de sensaciones que se dejan entrever en tu mirada.
En la calle, junto a ti, empieza a llover, corremos desorientados en busca de un refugio donde no mojarnos, y lo encontramos, es un portal abierto que nos sirve de cobijo. "Cierra los ojos" le dije. Le limpié la gotita que le bajaba levemente por el párpado. "Cierra los ojos" me dijo. Mi dio un beso en la mejilla agradeciéndome el hecho.
Cesó la lluvia, andamos hacia su casa. Desperté. Era todo un sueño, tsé, cuántas cosas para un sueño...
Esa mañana me vestí y fui a clases particulares. Terminé de hacer la tarea y fui para casa.
Horas después había hecho varias actividades de Historia que tenía que hacer, así que decidí salir un rato, después antes de comer y despejarme un rato.
Me quedé en un parquecito que hay cerca de mi casa, no muy lejos y me puse a pensar...
¿Y si...? No no no no no. Está claro que la gente cambia, fijáos en vuestros allegados, nadie puede permanecer siempre igual, nadie... Me di cuenta viendo fotos antiguas que tenía en el móvil de personas que habían pasado por mi vida y que ya no estaban, no por nada, sino porque habían dejado de ser amigos.
No quería ponerme melancólico, ni mal, así que decidí irme de ahí y volver a casa, que era hora de comer.
Después de comer me fui a casa de Vivi y Marta, allí estaba Chantal, qué guay, hacía 2 meses que no la veía, qué alegría me dio :)
Fuimos a comprar un pastel para prepararlo. Una vez en la cocina me tocó a mí ponerme en los fogones y hacer un rico pastel de galleta :)
Qué rico estaba, nos lo comimos muy a gusto, mientras jugábamos a la play y nos reíamos.
Esa tarde fui algo atípica, no sé, me encontraba desplazado, apartado del lugar...
Más tarde me fui a sacar al perro con Rodri y Carmelo.
Me acosté tempranito y caí rendido de sueño.
Me he dado cuenta de que las noticias no vienen solas, muchas veces, a lo largo del día recibimos noticias que no queremos oír, noticias que duelen, noticias que te ahogan, como la lluvia... Noticias cargadas de malestar, de sentimientos, ¡eso es! Sentimientos que afloran y que te dañan desde dentro.
Como la lluvia, en mi afloró un sentimiento a lo largo de ese día que pocas veces había sentido antes. No sé, quizá necesite apoyo moral. Necesito a alguien con quien estar...
domingo, 1 de abril de 2012
Tarde movidita...
Una vez me desperté el sábado, decidí ponerme a hacer las cosas de clase, tareas y más tareas, las cuales no acabaré nunca. Empecé por historia, hice unas poquitas actividades y me cansé. Estuve un rato haciendo otras tareas.
Por la tarde fui a casa de Violeta y Marta a ver a mi parisina, que ha vuelto de su viaje. Me contó por encima lo que había hecho. Una vez bajó Vivi, fuimos con el resto del grupo y esperamos a Fer a que viniera.
Esa tarde no se me va a olvidar en mucho tiempo, fue dura, muy dura. Una tarde oscura, gris y encapotada. A punto de ponerse a llover.
Lo que yo esperaba era una lluvia que viniese del cielo, no de tus ojos. En esa oscura y fría tarde del último día de Marzo. Sentados en un rincón de la calle, no parabas de llorar, tus ojos color caramelo se habían convertido en un pozo de lágrimas de amor. Tu cara enrojecida por la tristeza te llenaba aún más de sentimiento doloroso.
Te abracé durante un rato para que te tranquilizases. Tu cara era un poema, un poema de desamor. No quise hundirte más, pero el otro lo consiguió. Pasaste malos ratos, buenos ratos, malos momentos, buenos momentos, pero finalmente sucumbió el amor. La historia que viviste se convirtió en una quema de libros que jamás volverás a leer.
Estuvimos un tiempo acompañándote en aquel rincón oscuro. Estabas mal, llorando y queriendo volver.
Decidimos que era hora de actuar, tenías que salir de ese pozo, debías de salir de allí. Te cogimos y te llevamos a casa. Allí comimos y reímos, era hora de cambiar. Al salir, te dejamos en tu casa y mientras el resto nos volvimos a reunir con el grupo.
El resto de la noche fue tranquila, acabamos todos viendo a un alguien cantando muy malamente en el Paseo 52. Jugamos a las cartas y cada uno a su casa.
Y es que ahora que escribo esto me pregunto: ¿Qué es el amor? Me he visto en situaciones muy peliagudas, he estado mal por culpa del amor pero, ¿realmente vale la pena estar así por alguien? Yo no soy de esa opinión, vale, se está triste, pero ¿tanto?
Llevo solo desde hace un par de añitos, y la verdad, sigo vivo. Si, a veces recaigo y necesito mimos, pero bueh, si lo he podido pasar yo, lo pasa todo el mundo. Es así. El amor es sufrido, has de estar siempre con la persona a la que quieres y si, bueno, es placentero, estás con quien amas... Qué lio. Lo que sé es que ahora mismo estoy bien tal y como estoy, si estuviera acompañado bien y si no, pues bien, también.
Siento cargaros con esta melancolía, pero ese fue mi día. Una tormentosa tarde de desamor...
Por la tarde fui a casa de Violeta y Marta a ver a mi parisina, que ha vuelto de su viaje. Me contó por encima lo que había hecho. Una vez bajó Vivi, fuimos con el resto del grupo y esperamos a Fer a que viniera.
Esa tarde no se me va a olvidar en mucho tiempo, fue dura, muy dura. Una tarde oscura, gris y encapotada. A punto de ponerse a llover.
Lo que yo esperaba era una lluvia que viniese del cielo, no de tus ojos. En esa oscura y fría tarde del último día de Marzo. Sentados en un rincón de la calle, no parabas de llorar, tus ojos color caramelo se habían convertido en un pozo de lágrimas de amor. Tu cara enrojecida por la tristeza te llenaba aún más de sentimiento doloroso.
Te abracé durante un rato para que te tranquilizases. Tu cara era un poema, un poema de desamor. No quise hundirte más, pero el otro lo consiguió. Pasaste malos ratos, buenos ratos, malos momentos, buenos momentos, pero finalmente sucumbió el amor. La historia que viviste se convirtió en una quema de libros que jamás volverás a leer.
Estuvimos un tiempo acompañándote en aquel rincón oscuro. Estabas mal, llorando y queriendo volver.
Decidimos que era hora de actuar, tenías que salir de ese pozo, debías de salir de allí. Te cogimos y te llevamos a casa. Allí comimos y reímos, era hora de cambiar. Al salir, te dejamos en tu casa y mientras el resto nos volvimos a reunir con el grupo.
El resto de la noche fue tranquila, acabamos todos viendo a un alguien cantando muy malamente en el Paseo 52. Jugamos a las cartas y cada uno a su casa.
Y es que ahora que escribo esto me pregunto: ¿Qué es el amor? Me he visto en situaciones muy peliagudas, he estado mal por culpa del amor pero, ¿realmente vale la pena estar así por alguien? Yo no soy de esa opinión, vale, se está triste, pero ¿tanto?
Llevo solo desde hace un par de añitos, y la verdad, sigo vivo. Si, a veces recaigo y necesito mimos, pero bueh, si lo he podido pasar yo, lo pasa todo el mundo. Es así. El amor es sufrido, has de estar siempre con la persona a la que quieres y si, bueno, es placentero, estás con quien amas... Qué lio. Lo que sé es que ahora mismo estoy bien tal y como estoy, si estuviera acompañado bien y si no, pues bien, también.
Siento cargaros con esta melancolía, pero ese fue mi día. Una tormentosa tarde de desamor...
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